Cómo tratar las agruras y la enfermedad de reflujo gastroesofágico (GERD)

Las agruras son una sensación de dolor ardiente en la boca del estómago o en la parte inferior del pecho. Esto pasa cuando el ácido sube del estómago hasta la garganta. Es posible que usted haya visto anuncios para medicamentos contra las agruras, como el Nexium, Prilosec o Prevacid. Estos medicamentos se conocen como inhibidores de la bomba de protones (proton pump inhibitors—PPIs) y evitan que el estómago produzca demasiado ácido. Se ha demostrado que estos sanan la irritación del tubo entre la garganta y el estómago (el esófago).

En la mayoría de los casos, usted no necesita un PPI para las agruras. Puede obtener alivio de un medicamento menos potente. Y cuando necesita un PPI, debería tomar la dosis más baja por el menor tiempo posible. A continuación se da la razón:

Es posible que usted no necesite un PPI.

Más de la mitad de las personas que toman PPI probablemente no los necesitan. Las agruras simples pueden aliviarse con antiácidos u otros medicamentos, más cambios en la alimentación y en el estilo de vida.

Es posible que usted únicamente tenga agruras de vez en cuando—después de una comida abundante y picante, por ejemplo. Esto podría ser molesto, pero no es grave. Por lo general, puede obtener alivio de un antiácido, como Rolaids o Tums, o de un bloqueador H2, como Pepcid AC o Zantac.

Los PPI tienen riesgos.

Si usted necesita un PPI, tomar una dosis baja por menos de un año probablemente sea seguro. Los PPI son caros y se han vinculado con un mayor riesgo de sufrir de ciertos problemas. Hable con su médico antes de tomarlos por más de dos semanas. Asegúrese de tener una buena razón para tomar el PPI, y tómelo durante el menor tiempo posible.

Algunos riesgos de tomar un PPI por un año o más tiempo incluyen:

  • Un riesgo más alto de ciertas fracturas.
  • Un riesgo más alto de enfermedad renal, o enfermedad renal que empeora.
  • Un riesgo más alto de ataque cardíaco.
  • En personas mayores de 75 años, un riesgo más alto de demencia.
  • Problemas para absorber el calcio y la vitamina B12.
  • Bajos niveles de magnesio en la sangre.
  • Pulmonía.
  • Una infección intestinal conocida como Clostridio difícil.

Los PPI pueden cambiar la manera en que otros medicamentos funcionan.

Los PPI interactúan con algunos medicamentos recetados comunes. Por ejemplo, según la Administracíon de Alimentos y Fármacos (FDA) de los Estados Unidos, algunos PPI pueden reducir el efecto de adelgazamiento de la sangre del medicamento Plavix (clopidogrel genérico). Esto puede aumentar el riesgo de un ataque cardíaco e incluso la muerte. Si toma Plavix, hable con su médico acerca de si debería o no tomar un PPI.

Los PPI cuestan más.

¿Por qué gastar más dinero en un PPI, a menos que los antiácidos o los bloqueadores H2 no funcionen bien? Por lo general, tanto las versiones recetadas como las de venta libre de PPI son más costosas que los antiácidos y los bloquedores H2. Si le preocupa el costo, hable con su doctor. Él le ayudará encontrar la medicina menos costosa que le funcione a usted.

¿Cuándo debería usted considerar un PPI?

Hable con su doctor si sufre síntomas como dificultades para tragar, pérdida de peso o dolor de pecho. Llame a su doctor si no se mejora en unas dos semanas. El doctor buscará indicios de problemas como GERD. Si usted sufre de GERD, probablemente necesite un PPI. Hable con su doctor si:

  • Tiene agruras por lo menos dos veces a la semana durante varias semanas.
  • La comida o el ácido le sube hasta la garganta.
  • Toma antiácidos o bloqueadores H2, y hace cambios como los descritos en esta página, pero sus agruras no desaparacen.

Si su doctor piensa que usted necesita un PPI:

  • Pida comenzar con una dosis baja de lanzoprazol u omeprazol genérico con receta. Usted también puede conseguir estos medicamentos.
  • Si las agruras mejoran después de unas cuantas semanas, hable con su doctor acerca de reducir su dosis gradualmente.

Este informe es para que lo use cuando hable con su proveedor de atención médica. No debe usarse en vez de consejos o tratamientos médicos.

Use este informe a su propio riesgo. © 2017 Consumer Reports. Elaborado en cooperación con la Asociación Estadounidense de Gastroenterología.