Pruebas de sangre para mostrar el riesgo de un aborto espontáneo

Cuándo pueden ayudar y cuándo no

Las pruebas de sangre para mostrar tu riesgo de un aborto espontáneo se han vuelto más comunes. Las pruebas muestran si sufres de una affección conocida como “trombofilia”. Esta condición puede aumentar los coágulos de sangre y también el riesgo de un aborto espontáneo u otros problemas durante el embarazo.

Hay muchas pruebas distintas para la trombofilia. A menudo, los médicos ordenan las pruebas para las mujeres embarazadas que hayan tenido problemas—como un aborto espontáneo, subida repentina de la presión arterial (preeclampsia) o un bebé que no se desarrolló normalmente.

Sin embargo, a menudo no se necesitan las pruebas. Incluso si has tenido un problema durante el embarazo, posiblemente no necesites ninguna de estas pruebas. A continuación se dan las razones:

Los resultados de la prueba no siempre son útiles.

Por lo general, los resultados de la prueba no les ayudan ni a ti ni a tu médico a tomar decisiones sobre tu atención médica.

Por ejemplo, algunas pruebas de sangre buscan ciertos genes. Los genes pueden aumentar el riesgo de coágulos de sangre, pero los genes no aumentan el riesgo de un aborto espontáneo u otros problemas durante tu embarazo. A menudo, la trombofilia es leve y no causa ningún problema. Muchas mujeres que la padecen tienen bebés sanos.

Las pruebas pueden conducir a tratamientos y riesgos innecesarios.

Si la prueba muestra que padeces de trombofilia, es posible que tu médico quiera que tomes un medicamento llamado heparina durante tu embarazo. Este medicamento se inyecta y ayuda a prevenir los coágulos de sangre.

Sin embargo, no está claro que este medicamento reduzca el riesgo de un aborto espontáneo ni de otros problemas. Además, las inyecciones pueden causar efectos secundarios, como sangrado intenso y reacciones alérgicas.

Las pruebas pueden ser un desperdicio de dinero.

Las pruebas de sangre pueden costar cientos de dólares. Algunos planes médicos no las pagan, y además usted podría desperdiciar mucho dinero en tratamientos innecesarios. Por ejemplo, la heparina también puede costar cientos de dólares.

La mayoría de las mujeres no necesitan las pruebas.

No necesitas que se te hagan pruebas simplemente porque en el pasado tuviste un aborto espontáneo o una complicación durante el embarazo. Hay maneras más eficaces para reducir tus riesgos.

Considera una prueba de trombofilia si:

  • Has tenido un coágulo de sangre en una vena profunda en el cuerpo (una trombosis de vena profunda).
  • Has tenido un coágulo que avanzó hasta un pulmón sin razón conocida (una embolia pulmonar).
  • Has tenido tres o más abortos espontáneos. En este caso, deberías considerar que se te haga una prueba para una forma de trombofilia que se conoce como “síndrome antifosfolípido”. Este síndrome aumenta los riesgos de aborto espontáneo, crecimiento inadecuado del feto y preeclampsia. Este síndrome puede tratarse con aspirina y heparina. En este caso, la prueba y el tratamiento tienen más beneficios que riesgos.

Este informe es para que lo uses cuando hables con tu proveedor de atención médica. No debe usarse en vez de consejos o tratamientos médicos. Usa este informe bajo tu propio riesgo.

© 2018 Consumer Reports. Elaborado en cooperación con la Sociedad para la Medicina Materna y del Feto.